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domingo, 15 de marzo de 2015

Muestra de obras de Ayax Barnes y Beatriz Doumerc: Tal para cual. Museo del libro y de la Lengua.


TAL PARA CUAL

TAL PARA CUAL
Marzo - Julio 2015
Museo del Libro y la Lengua
EXPOSICIONES
El Museo del libro y de la lengua de la Biblioteca Nacional, invita a recorrer la muestra Tal para cual. Libros y obras de Ayax Barnes y Beatriz Doumerc, realizada en colaboración con la Biblioteca y Centro de Documentación de la Asociación La Nube - Infancia y Cultura y el entusiasta aporte de Gabriel Barnes. La exposición presenta un importante número de publicaciones, ilustraciones originales, fotografías y textos, y busca incentivar a través de juegos y actividades el acceso a sus libros a nuevos lectores.
El dibujante Ayax Barnes (Rosario de Santa Fe 1926 - Barcelona 1993) y la escritora Beatriz Doumerc (Buenos Aires 1929 - Barcelona 2014), fueron prolíficos autores de literatura infantil y entre sus obras están clásicos innovadores del género como La líneaEl Pueblo que no quería ser gris, ambos con un fuerte sentido de la justicia y la libertad, prohibidos por la última dictadura militar.
Av. Las Heras 2555 - Martes a domingo de 14 a 19 hs. - tel. 4808-0090 - museodellibro@bn.gov.ar

Muestra excelente en Buenos Aires. La propuesta rica y creativa. Hay un espacio dedicado a juegos pensados en los chicos, con motivos de las obras de esta pareja. Un línea roja nos guía por los espacios del Museo en que se desarrolla la muestra, desde planta baja al 2do. piso. El catálogo, imperdible, con diseño cuidado y con mucha información y trabajos realizados  para ser incluidos en él.
Digitalización del libro La Línea de Beatriz Doumerc y Ayax Barnes - Ediciones Del Eclipse - 2003



Anatarambana: blog de la especialista española en libros para niños, Ana Garralón

http://anatarambana.blogspot.com.es/2015/02/lo-que-pasa-cuando-los-ninos-leen-los.html
La especial especialista española Ana Garralón, tiene este blog imperdible, visitable, leible y que genera diálogos, reflexiones, prácticas. Aquí una de las últimas entradas: Lo que pasa cuando los niños leen los libros recomendados por los adultos.

El Pequeño Príncipe, liberado a la edición, a la traducción, a la lectura

El Pequeño Príncipe, Le Petit Prince, El Principito
Los derechos de autor de la obra de Antoine de Saint-Exupéry entraron en dominio público. Los argentinos Ana María Shua, Cristina Piña y Leopoldo Brizuela trabajaron sus propias versiones.

Fue traducida al castellano por Bonifacio del Carril para Emecé Argentina, que la publicó en 1951 como El Principito. La traducción de Ana María Shua será editada por Guadal. Catapulta editará la traducción de Cristina Piña. Leopoldo Brizuela lo hará en editorial Sudamericana, en la colección Especiales.

Tengo un interés especial en las versiones, las formas y los formatos que van tomando las obras. En esta línea: Agregamos otra traducción de Le Petit Prince, esta vez al lenguaje del cine de animación, de Mark Osborne (director de Kung Fu Panda)   

https://www.youtube.com/watch?v=I9L1zRAlYYQ



Oswal (1935-2015) Maestro, autor de historietas inolvidables

Oswal

La partitura perdida

Nos dicen que se ha ido Osvaldo Viola,
y aunque salió en el diario, ha de ser cierto.
Sin embargo, no creo que haya muerto
Oswal, dejando a la historieta sola.
Aprendió por correo y, a la cola
de Will Eisner, fue un narrador experto
que en los sesenta se sumó al concierto
de Anteojito, con Pipío y Fola.
Su Sónoman, que no vino de Marte,
fue el primer superhéroe musical:
y las notas armónicas del arte,
su instrumento de lucha original.
Hoy se fue con la música a Otra Parte.
Nos dejó sin partitura contra el mal.
http://www.pagina12.com.ar/diario/contratapa/13-266711-2015-02-23.html
Esto apareció así en Página 12, sin autor ¿puede ser de Sasturain?
La historieta : panorama, horizonte, lecturas
                                                                                                        A Osvaldo Viola (Oswal)
Cuando hablamos de lectura en estos espacios en realidad nos estamos refiriendo a la ecuación lectura=lector=lo legible. Y los términos son siempre una “X”  a despejar al infinito. No hay una lectura, tampoco un lector. Todo es múltiple, plural, vario. Todo es pasible de lectura. Leemos el cielo, y los signos, las nubes,  significarán lluvia, frío inminente o será una figura fantástica. El hombre tiene esta forma de estar en el mundo para leerlo, escribirlo, describirlo, dibujarlo, narrarlo, interpretarlo, modificarlo….
Para cada tipo de material tradicional de lectura ponemos en juego distintas competencias. Es un proceso complejo siempre, un mecanismo con muchas piezas: experiencias, conexiones –desde las neuronales a las de sentido-, recuerdos…
Entre los impresos –aunque también existen en formato digital- tenemos a la historieta. Banda dibujada para la lengua francesa, cómic para los anglosajones, tebeo para los españoles, cuadriños para la lengua portuguesa, manga para los japoneses. Considerada por sus detractores como “género menor”, posee un lenguaje propio, cuyo binomio característico es el cuadro o viñeta y el globo, que contendrá la palabra –pensamiento o alocución del personaje- y una forma peculiar de combinar el lenguaje plástico y el escrito. Y una puesta en página que conduce la mirada del lector para seguir la narración. El autor de cómics Will Eisner la define como “arte secuencial”. Otro realizador, Scott McCloud, más recientemente, la caracteriza así: “Ilustraciones yuxtapuestas, y otras imágenes en secuencia deliberada, con el propósito de transmitir información y obtener una respuesta estética del lector” [Entender el cómic : arte invisible. Bilbao : Astiberri, 2014]. Podemos encontrar historietas de mala calidad, buenas, excelentes y obras maestras, como nuestras  El Eternauta, -el guionista figura en primer término y a continuación el dibujante-de Héctor Germán Oesterheld y Solano López [editorial Doedyotres], y Mafalda, de Quino [Ediciones de la flor], o como Mauss, de Art Spiegelman [editorial Emecé]; y Asterix, de René Goscinny y Albert Uderzo [edit. Grijalbo/Dargaud]. Pero la lista no se cierra, ya que este género goza de muy buena salud, con la edición de nuevos títulos, nuevas editoriales, nuevas propuestas.
Habría, como con otros productos culturales, historietas para cada edad, para distintos intereses, gustos. No creo que haya una edad para leer historietas, siempre es tiempo de historietas, porque tampoco resiste el rótulo de “lectura para chicos”. Hay materiales apropiados para chicos, y sobre todo para animarlos a leer. La editora Domus tiene su colección Aventuras dibujadas, indicada para niños. En torno a fines del ciclo primario o principios del secundario la editorial Riderchail tiene la serie Historia entre tumbas, de Luciano Saracino y Gustavo Mazali, que consta hasta ahora de 6 volúmenes, los 4 primeros, de solo texto, plantea dos líneas narrativas con magníficas ilustraciones; los siguientes 2, presentan el subtítulo La historieta, y en efecto ahora las dos líneas narrativas están en este formato, el relato-marco y otras historias, 2, que ahora se despliegan en otro registro plástico, propio de la historia narrada. Por ejemplo, una historia del Japón medieval se presenta en una estética cercana a la estampa tradicional de ese país.
Si hay un personaje originario del cómic  y de gran impacto mundial, es el superhéroe. El primero en aparecer, Superman (1938) inicia una serie de personajes con poderes extraordinarios: Batman, Capitán América, Mujer Maravilla, Hombre Araña…  [léase para este tema Morrison, Grant. Supergods : Héroes, mitos e historias del cómic. Edit. Turner, 2012]
La historieta también es un arte de pasajes, de transmutaciones, propicia para el cruce de géneros. En ella, valiéndose de su lenguaje, encontramos adaptaciones de obras literarias. David Copperfield, de Charles Dickens y Oswal [en revista Anteojito, 1965] ; Tarzán, de Edgar Rice Burroughs, Harold Foster (adaptó la primera novela), Burne Hogarth ; En busca del tiempo perdido, de Marcel Proust , Stéphane Heuet, salieron 4 vol. de los 12 previstos [edit. Sexto Piso] ; La ciudad ausente, de Ricardo Piglia, guión de Pablo De Santis, dibujo de Luis Scafati [Temas Grupo Editorial y Océano, 2000 ; edit. El zorro rojo, 2008 –corregida y mejorada-].  El paso tenido por más “natural”, es de historieta al cine de animación. Persépolis, de Marjane Satrapi, dirigida por Vincent Paronnaud ; El gato del rabino, de Joann Sfar, dir. por Antoine Delesvaux ; Akira, del manga y del film Katsuhiro Otomo. El cómic ha inspirado films con actores, como los Batman del director Tim Burton: Batman (1989), Batman regresa (1992), los de Christopher Nolan: Batman inicia (2005), Batman: El Caballero de la Noche (2008), Batman: El Caballero de la Noche asciende (2010).
Se decía más arriba que había en la actualidad un movimiento destacado de la edición de este género con seguidores, fanáticos, y nostálgicos. Entre las editoras nuevas podemos nombrar Editorial Común, http://laeditorialcomun.com/  es propiedad del autor de historietas Liniers, en ella se presentan materiales nacionales y extranjeros de gran calidad. Actualmente está en proceso de edición Las aventuras de Pío-Pío, historieta de Manuel García Ferré, de los años 60 (¿ahora se entiende por qué se escribió arriba “nostálgicos”?). La Duendes http://historietapatagonica.blogspot.com.ar/ en efecto es una editorial patagónica que le da una oportunidad de ver sus trabajos editados a los artistas provenientes de ese espacio. Excelentes y variados materiales; aquí se puede acceder a un material sobre San Martín, El cruce de los Andes, de Mariano Antonelli. Historieteca Editorial www.historieteca.com.ar  se pueden ver aquí  trabajos excelentes de Diego Agrimbau (guionista muy valorado por Oswal) como La burbuja de Bertold. Editorial Wallsen, se presenta con una colección, Skorpio presenta, con historietas completas, en forma de libro, de esa revista (Skorpio) de la década de 1980; el 1er volumen está dedicado a Avrack: El Señor de los Halcones, de Ricardo Barreiro y Enrique Breccia. No es un listado exhaustivo de las editoras de nuestro medio.
La historieta también es un campo de estudio, de análisis. La semiología, las ciencias sociales, el diseño, la plástica, la edición son algunos de los campos que se dedican a ella.
Recientemente, y esperamos que tenga continuidad, se cuenta con una publicación periódica que reúne trabajos sobre la temática: Entre líneas : Revista de estudios sobre historieta y humor gráfico. Buenos Aires, edit. Agua Negra. No. 1 (octubre 2014)
Un espacio para la investigación, y con la posibilidad de su posterior edición de sus resultados se encuentra en la Biblioteca Nacional Mariano Moreno, se trata del Archivo de Historieta y Humor Gráfico Argentinos http://www.bn.gov.ar/archivo-de-historieta-y-humor-grafico-argentinos   [La Historieta Salvaje : Primeras series argentinas (1907-1929), de Edith Gociol y José María Gutiérrez. Ediciones de la flor, 2012] los autores son los responsables de esta sección de la Biblioteca Nacional.
Espero que este artículo sirva de presentación de la historieta, de su vitalidad, de sus oportunidades, de su ductilidad, cercanía y posibilidad. Una invitación a la lectura, a la realización, al estudio. A tomar en serio este género que guarda tantas maravillas.

Me permito compartir algo que he vivido como fundante en mi camino lector.  Mi primer encuentro con Dickens fue a través del David Copperfield adaptado por Oswal en Anteojito (1967, teniendo 11 años). La descripción del interior del barco-casa de la playa, a través de panorámica y planos detalle me acompañó siempre con su epifanía de dos artistas unidos, y guiándome por la intimidad del relato, y poniéndome en medio de él. Temí que esto fuese una construcción del tiempo, que moldea el recuerdo, lo modifica. En octubre del 2010 tuve oportunidad de volver a ver esas imágenes atesoradas. Fue en oportunidad de la inauguración de una muestra de Oswal en la Alianza Francesa de Palermo. No sabía que estaban entre las elegidas. La memoria las había conservado ¿u otras funciones habían participado en su guarda? La emoción intacta. Volví otros días para poder tener la necesaria soledad para la lectura, para volver a caminar por la casa-barco de la playa.
                                                Con Osvaldo (Oswal) en las pupilas, en el pensamiento, en el afecto.


Carlos Córdoba
Nota aparecida en el número de marzo de 2015 de Agenda del Sur www.agendadelsur.com.ar